Taller protegido, una institución ejemplar

El Taller Protegido de Miramar, conducido por una comisión directiva, entre los que se encuentran Pablo Chiappa, Sandra Roldan, Maria Velia Esposito, Monica Ojeda es una Institución ejemplar en el Distrito, en la atención de las personas con discapacidad.

Como se sabe los talleres protegidos son entidades estatales o privadas bajo dependencia de asociaciones con personería jurídica y reconocidas como de bien público y sin fines de lucro, que tienen como finalidad la producción de bienes y/o servicios y cuya planta está integrada por personas con discapacidad mental o física aptas para trabajar.

Allí, un grupo de operarios lleva adelante diversas tareas que brindan un servicio comunitario tendiente a crear conciencia y mejorar la calidad de vida de la población. En ese contexto, este taller protegido también cumple una función por demás importante ya que a través de sus actividades se instruye a jóvenes y adultos con diversas discapacidades con el propósito de que se sientan contenidos y puedan insertarse social y laboralmente.

Actualmente, se trabaja fuertemente en varios proyectos más allá de lo tradicional, tendientes, tras un lógico proceso, a la fabricación de hilo con el plástico de botellas descartables. De esta manera, son originados varios productos, entre ellos, redes para actividades deportivas, escobillones y elementos de delimitación similares al alambrado.

Mediante el convenio firmado con el Ministerio de Desarrollo Social, se logró la participación de una treintena de trabajadores en el programa. Pese a las dificultades que se presentan regularmente, los jóvenes y adultos siguen yendo a desarrollar su tarea diaria, donde cada cual tiene un objetivo asignado aunque van intercambiándose los roles.

Según se informó, el ingreso de los operarios es a partir de los 18 años y también intervienen en otras propuestas extra laborales relacionadas con la educación física y teatro.

Conciencia ambiental

El taller protegido “Dando se Recibe”, también forma parte del Plan Bio mediante un convenio con el Organismo Provincial de Desarrollo Sostenible (OPDS) y la Municipalidad de General Alvarado, en donde la institución es beneficiaria del programa a través de la adhesión de 25 restaurantes y algunos particulares que otorgan el aceite comestible usado que luego es colocado en diversos depósitos ubicados en esta institución y derivados para la fabricación del combustible biodiesel.

Felicitaciones al Taller Protegido