Pablo Grigera, arquitecto
Un volver a empezar
Durante el año 2017 el desarrollo de las obras fue casi nulo y concentrado en los interiores del edificio.
El empleo de no más de cinco personas no permite grandes avances en las obras pero si mantener la imagen que las tareas no están detenidas. Desgraciadamente, hacia julio de ese año, será demolido el sector derecho del histórico muro perimentral del frente del edificio y que también sobrevivía desde el origen del edificio. (Fig 10 y 11)
Para los pobladores de Mar del Sud que mano de obra local estuviera a cargo de las obras era importante lo cual motivará un apoyo cerrado por parte de la población estable.
El gobierno reforzará su apoyo a partir de una reunión realizada con el propietario en el que este se comprometió a la prosecución de las tareas. Esto quedará en evidencia a partir de las expresiones del director de cultura del municipio: “En su momento se había parado la obra por parte del municipio porque había requisitos que no se estaban cumpliendo. Estos requisitos de poder hacer la fachada de determinada manera, utilizar determinados materiales, tener determinados requisitos para realizar ese trabajo y el municipio lo había frenado. Ahora ha reconocido todas esas falencias que tenía y ha regularizado dicha situación y las obras están por comenzar de nuevo”.
Es singular también su referencia a los aspectos legales de la propiedad al afirmar: “hoy hay un dueño que está terminando de hacer todos los papeles de la propiedad, de lo que es el dominio. El dominio es la titularidad del bien y están trabajando”. Ahora bien, si no hay dominio o está en trámite: ¿Cómo se le dio permiso a los distintos grupos inversores para encarar las obras?
Para el propietario la disyuntiva era clara: invertir o perder lo invertido. No había opción y cada decisión tenía sus consecuencias. Invertir significaba poner mucho dinero, no sólo de las obras sino también de impuestos y tasas adeudadas. Abandonar las obras implicaba, no solo perder dinero, sino también deshacer compromisos pactados con el gobierno. Las palabras del secretario de cultura y las posteriores noticias de la continuidad de las obras aparecidas en los diarios zonales, confirmarán lo decidido.
La noticia de la continuidad de las obras llevó alivio a los actuantes que harán públicas las buenas nuevas. El trabajo en el hotel tendría continuidad.
En marzo del 2018 el diario La Capital de Mar del Plata publicó una nota sobre la continuidad de las obras. Los compromisos establecidos entre el propietario y el gobierno parecían estar encaminados. Finalmente, el propietario pagará la multa definida en 44.000$. Las obras avanzarán sobre la reconstrucción de los balcones, impunemente demolidos, y cuyas líneas proyectuales serán burdamente alteradas. (Fig 12 y 13)
En agosto se completará la demolición y reconstrucción del sector izquierdo del muro perimetral, que ni siquiera respetaba las líneas proyectuales ni materiales del original.
La segura continuidad de las obras envalentonará a los defensores de las obras que verán plasmados avances en las balcones y expresarán en las redes sociales la defensa cerrada de las mismas.
Este año se caracterizará también por el pedido de informes solicitado al municipio por parte del Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires. En agosto, el edificio sufrirá una nueva clausura y el Director de Obras Privadas del Municipio explicará las causas al afirmar: “Hace unos días mantuvimos una reunión con el propietario y profesional responsable, acordamos que los trabajos van a estar parados, inclusive el cerco perimetral que era lo último que se estaba realizando, hasta que se cumplimente toda la documentación legal y lo concerniente a lo edilicio. Hay interés de todas las partes involucradas para que el proyecto termine”.
La causa principal de esta clausura hay que encontrarla en la contundencia del pedido de informes realizado por el Colegio de Arquitectos que detallaba las irregularidades de las obras y solicitaba respuestas a los cuestionamientos planteados. Al día de hoy aún no ha sido respondido por el gobierno municipal.
Mientras tanto, el propietario encaraba la presentación de los planos ante el gobierno municipal hecho, que como era de esperar, no sufrirá inconvenientes. En el caso del Colegio de Arquitectos de la Provincia, las cosas no serán tan sencillas. Los planos fueron presentados en la delegación Miramar, en que serán observados, en especial en lo referente a las superficies declaradas que no coincidían con las reales. Se intentará hacer una nueva presentación en la delegación Vicente López, donde también serán observados para finalmente ser presentados en la de Mar del Plata, donde serán finalmente visados.
La actividad del proyectista parece estar circunscripta solamente a la realización del nuevo proyecto y a la presentación de los planos. Para ello contratará la labor de gestoría con profesionales de Mar del Plata quienes fueron los encargados de llevar a cabo las tareas que luego firmará el nuevo profesional.