¿Por que es más caro el vino en los restaurantes?

Por Laura Aramyo-Columna de Turismo

La gastronomía es en los últimos años el motivo de desplazamiento turístico de muchos argentinos hacia regiones, ciudades o pueblos de nuestro país, que son sumamente atractivas por sus comidas o sus bebidas.

Un Destino Turístico Sostenible e Inteligente para incrementar visitantes, estadía e ingresos debe mejorar la competitividad de la empresa gastronómica y turística o gastroturística, diversificando productos, servicios integrándolos a tours, circuitos y por qué no la conformación de una ruta gastronómica

La oferta gastronómica en calidad y diversidad de platos y productos, además de uno que lo identifique como destino, no debe olvidar en sus cartas las bebidas.

Esta vez vamos a hablar del Vino, ese compañero de comidas, que muchos restaurantes olvidan o limitan a una o dos bodegas, etiquetas o varietales, porque creen que los comensales no saben mucho del tema. Pero les recuerdo que sí, el consumidor de buenas comidas y bebidas está muy informado y entrenado. Así que no hay que defraudarlo.

No es necesario transformar el restaurante en un especialista en vinos, pero si aprender sobre el tema y los gustos del consumidor y ofrecer un servicio de mesa de calidad. ¿y qué es la calidad? Simple: la percepción del cliente, ese comensal que desea salir del establecimiento satisfecho por el costo-beneficio obtenido de lo consumido y lo experimentado.

Un Restaurante más allá de cumplir con las normas de certificaciones en inocuidad, manejo higiénico de alimentos, calidad y seguridad en procesos y estándares de gestión, etc. es tener un buen diseño de menús y maridajes. Los alimentos, las bebidas y los vinos son el punto de partida de un restaurante y que están íntimamente relacionados con el lugar donde se encuentran.

Y no nos olvidemos de dos cosas muy importante y que vamos a tener que tener siempre en cuenta: El servicio profesional, ya que la razón de existir de los restaurantes es la hospitalidad que cada día se pierde más; el propietario y el camarero o mesero están más pendientes de cobrarle lo más posible al cliente, que en descubrir cuáles son sus verdaderas necesidades. La base de un servicio profesional es la actitud que no se puede medir, pero sí sentir. Y la prevención y Seguridad, que en tiempos de pandemia o post será muy importante ofrecer las condiciones biosanitarias correspondientes, capacitando al equipo de trabajo y ofreciendo e indicando al cliente como proceder en el local.

Y abordando el tema del PRECIO, debe fijarse de acuerdo a la calidad de los productos y servicios que se ofrecen, de una manera justa, y sabiendo que el gran diferenciador es el valor intangible, el servicio. Cabe aclarar que los precios deben en todo momento ser visibles a la entrada del restaurante y en la página web (si la tuviere), para que el cliente no se sienta sorprendido.

Ahora si ¿Por qué el Vino es más caro en los restaurantes que en la góndola del supermercado?

Porque un Restaurante debe cumplir todo lo que mencionamos anteriormente y fundamentalmente porque servir vino incluye y DEBE ofrecer ciertos cuidados y servicios

El VINO es un producto vivo, por lo que merece ciertos cuidados, y si no se lo hace, probablemente se estropee y ya no importará ni la marca, ni el precio, ni la calidad del vino. Debe estar almacenado en el lugar indicado: lejos de olores y humedad que invadan a través del corcho el aroma y sabor de origen del vino, y por supuesto la temperatura adecuada (del lugar de guarda), etc.

El SERVICIO debe ser correcto, con las condiciones mínimas y necesarias: 1- Una Carta correcta: información clara y básica sobre el vino: marca, bodega, varietales, zona de producción, añada. 2- El personal, no es necesario que sea sommelier pero que tenga los conocimientos y entrenamientos necesarios de lo que está en la carta y con qué alimentos combina. Como así también saber el proceso de descorche, cantidades a servir según el tipo de vino, control de temperatura, etc.

El mozo deberá presentar el vino para verificar que sea el que elegimos de la carta, abrirlo delante nuestro y las copas deben estar en perfecto estado (sin manchas ni olores) y deben ser las adecuadas para vino (cristal fino, liso, incoloro y transparente).

El descorche es también fundamental ya que se debe cuidar que ningún tipo de partícula, tanto de la cápsula como del corcho caiga en el vino, no se rompa el corcho y no se derrame.

Una vez descorchado, el personal debe presentar el corcho al cliente (nunca debe estar ni muy seco, ni empapado, y debe oler a vino, nunca a humedad), allí está el secreto de cómo fue cuidada la botella en la bodega, almacén o depósito del restaurante.

Seguidamente el mozo le dará a probar el vino para poder detectar posibles defectos en el aroma, sabor y verificar la temperatura correcta (entre 5 y 7 grados los blancos y entre 10 y 18 grados los tintos)

No es necesario que el comensal sepa de vinos o que no conozca los vinos que están en la carta. Si no sabe, quien lo esté atendiendo debe saber aconsejar para que la experiencia sea buena.

El vino es un factor muy importante para poder disfrutar de una buena comida y si está bien servido destaca sus cualidades.

Ahora ya sabemos hay que ofrecer un buen servicio para cobrarlo y usted que quiere salir satisfecho ¡exija el servicio que paga!