Un fin de semana con mucha gente vivió la ciudad de Miramar y Mar del Sur, casi como la que llego en el feriado de carnaval, superando algunos días del verano.
Es que frente a la posibilidad del cierre de actividades y de traslados como consecuencia de la pandemia de coronavirus el público se movió y familias enteras llegaron a la Costa Atlántica.
En nuestra ciudad se pudo ver cantidad de visitantes en la Costanera, en la playa, en los comercios gastronómicos, disfrutando del buen tiempo, del sol y del aire.
Fue sin duda una bocanada de aire fresco para una economía afectada por una regular temporada de verano y con una perspectiva negativa en función de los anuncios esperados que apuntan al cierre de actividad nocturna y transporte lo que impedirá recibir publico en los próximos meses.
Pero lo importante es que la ciudad y Mar del Sur pudieron atender a los turistas, brindarles buen servicio y dejar la mejor de las impresiones para que en algún momento vuelvan. El turismo interno se ha potenciado como consecuencia de las restricciones para viajar al exterior y presenta una gran oportunidad para crecer y optimizar los servicios.
Semana Santa, con la tradición religiosa, con las propuestas presentadas por la Dirección de Turismo con el Camino del Chocolate, con los espectáculos callejeros y alguna otra oferta permitió que se disfrute por parte de las familias que la eligieron nuevamente.
Esperemos que el rendimiento haya sido el esperado por comerciantes y trabajadores y que contribuya a sostener la actividad económica y superar los duros meses que vienen por delante.
La Semana Santa creemos que satisfizo las expectativas de los alvaradenses y la gente tuvo el mejor aliado que fue el buen clima que reinó desde el día 1 de abril hasta el domingo 4 de abril en que concluyeron las pequeñas vacaciones.