Una controvertida y traumática decisión tomo el Ejecutivo Municipal antes del proceso electoral del día 14 de noviembre. Comenzó a sacar árboles, talar los mismos existentes en la calle entre 9 entre 44 y 48. Inmediatamente vecinos indignados comenzaron una campaña tendiente a evitar que se cometiera semejante acto de destrucción de especies añosas y de mucho valor ambiental.
Un vecino se encadenó en uno de los árboles y esas acciones de los ciudadanos impidieron que se siguiera con semejante iniciativa. Talar los árboles.
Y lo que se trata ahora es de determinar cuál es el proyecto de modernización y funcionalización de la Avenida de acceso a la ciudad. Nadie conoce cuál es el proyecto, quien lo hizo, cuando se aprobó. Nadie sabe cuál es el costo, quien lo financia, ¿cuáles son los beneficios de esa inversión?, ¿se eliminará el veredón? que fue la primera obra de la gestión Ianantuony, ¿de qué calle a cual otra se extiende la realización de la obra?, ¿cuál es la empresa que va a iniciarla y terminarla? Ya que no hay cartel de obra aún?.
Una democracia representativa exige respeto a los representantes del pueblo que preguntados desconocen el proyecto. Y fundamentalmente a los ciudadanos que mucho menos han sido consultados.
La información y la sana información es elemental en la República, la publicidad de los actos de gobierno en serio, no la promoción personal del Intendente y sus Secretarios. Ello ya no convence a nadie y prueba es el resultado de las elecciones. Algo anda mal en Miramar y evidentemente el funcionamiento de la difusión y la información no alcanza a satisfacer las expectativas de la gente. Mucho menos lo que se refiere a la información sobre la Avenida 9.