La calle 32 llevará el nombre de Segundo Acha

Así fue aprobado en el día de hoy en el Concejo Deliberante, a través de un proyecto del bloque de Cambiemos para la colocación del nombre «Segundo Acha» a la calle 32.

Un merecido homenaje al historiador miramarense que escribió «110 años de anecdotario histórico de Miramar» entre otros grandes títulos. A continuación dejamos el fragmento que Segundo Acha escribió en su libro sobre nuestro querido Semanario «El Argentino».

Don Segundo Acha también ha estado vinculado a la actividad de difusión y periodística en su conocida imprenta. Es así que don Arturo Illia, cuando lo visitara con don Albano, así lo identificó y saludó, porque según don Arturo «en cada pueblo hay un imprentero socialista».

Ello así lo cuenta el propio libro de don Segundo Acha. Por eso también esta nota además de recordar como nació el Semanario tiene por misión homenajear a un hombre como Segundo Acha que dejó para la posteridad la historia escrita de General Alvarado.

El Semanario El Argentino nace en el año 1926 llegando a la ciudad para cubrir una necesidad de su pueblo, tener información, recibir las noticias locales. Fue así que transcurría  el año 1926, en el mes de octubre y en el país Gobernaba Don Marcelo T. de Alvear y José Luis Cantilo en la Provincia de Buenos Aires. Era Intendente entonces Francisco Camet que había sucedido a Albano Honores. Dice Don Segundo Acha, historiador del Distrito en su libro «Cien Años de Anecdotario Histórico de Miramar»:

«En es ese tiempo la vida, el progreso de los pueblos se debe en parte a la tesonera acción que desarrollaban los medios de prensa, se debe a los periódicos, que apenas nacidos dan cabida en sus paginas a todas las inquietudes personales y sociales de la gente, se debe a los que ponen la cara en defensa de los intereses de la comunidad. Por obvias razones no están libres de censura. En algunos casos es una osadía que suele pagarse caro. Por eso, dice Segundo Acha los recuerdo con reconocimiento.En el caso particular de El Argentino fundado el 29 de octubre de 1926 por don Juan P. Bertina en la localidad de Dionisia y adquirido a los tres meses por don Emilio Conde  (ya era Intendente nuevamente en 1927 Albano Honores padre)- aunque se parezca a la mayoría de ellos por ir dejando tras de si la estrella luminosa de su lucha, la simpatía que despierta se agiganta a medida que pasa el tiempo.

Luego de diversos inconvenientes resurge en el tiempo y después se reintegra al periodismo en Otamendi con una distribución que llega a todo el partido de General Alvarado cuando Albano Honores adquiere todos los derechos y su imprenta. Como un símbolo que marca un pasado de trabajo y de prestigio, vemos de nuevo funcionar la vieja «Marinoni» imprimiendo las páginas de El Argentino que vuelve a la calle para apuntalar el fortalecimiento y la emancipación de Comandante Nicanor Otamendi. Logra trasladar sus talleres a la ciudad de Miramar lo que consigue en 1977 venciendo grandes dificultades. Pero la pasión y la bohemia de Albano Honores, gratificada por la gente y apoyada por su hija Cristina logra que el semanario sea todo un símbolo periodístico»

Así ha quedado reflejado en uno de los libros que resume toda la historia de General Alvarado, el inicio del Semanario y su andar por la vida política, social, económica del mismo.