El momento expone la histórica precarización del sector cultural en nuestra ciudad. La realidad y la incertidumbre son duras especialmente para una enorme cantidad de artistas independientes que quedaron desprotegidos.
Estigmatización”: ¿acaso el teatro “contagiaría” más que una cervecería, un restaurante, un gimnasio, un comercio?. Semanario El Argentino dialogó con el actor y director Mauro Spadari sobre la crisis que atraviesa el sector, la “no apertura del Teatro Municipal Abel Santa Cruz” y el destino incierto del Fondo Municipal para la Reactivación Cultural.
-El ministro Augusto Costa a fines de octubre del 2020 informó que se facilitarían espacios privados y públicos adecuados para que también puedan desarrollar sus producciones las salas de teatro y las salas independientes que no estén en condiciones de funcionar.

A tu parecer ¿Qué es lo que pasó en nuestra ciudad con el Teatro Municipal Abel Santa Cruz, que no se abrió ni se reacondicionó?
Considero que no hubo voluntad de abrirlo. Optaron por el camino más corto y conveniente para el Municipio, espacios abiertos, dejando de lado la otra alternativa habilitada por el Gobierno Provincial bajo Protocolo. Cuando en Mar del Plata se analizaba, comenzaban a acondicionar Salas de acuerdo a los Protocolos aprobados, en Miramar se mantenía la idea y el discurso sobre los espacios abiertos. No había margen para estudiar la otra posibilidad. A mi modo de ver fue la gran excusa. La apertura del Abel Santa Cruz dejaría en evidencia el desinterés y la poca inversión del mismo, necesaria para llevar adelante las refacciones que el Teatro requería para su funcionamiento. Pasada la Temporada Estival 2019/2020 se cerró para acondicionarlo y ya no se abrió. Me da mucha tristeza ver casi un año esa postal de abandono.
-¿Por qué no se ha destinado parte del Fondo Municipal para la Reactivación Cultural y Turística de $12.000.000 , que recibió el municipio, para reacondicionarlo?
Es una excelente pregunta. Cuando se habló sobre esos fondos destinados a apoyar los espacios turísticos y culturales, recuerdo que desde la Dirección de Cultura, personal y funcionario, hicieron referencia a esa posibilidad. No estaban seguros del monto a destinar pero sí que era la vía factible. En todo este tiempo tuve dos versiones en relación a montos, a medida que pasaba el tiempo la cifra a destinar era menor. En fin, la única manera de responder esta pregunta es a través del Municipio, transparencia en la información de manera pública hacia donde fueron los fondos.
-¿Es fatalista decir que el teatro y la cultura independiente en nuestro distrito está agonizando?
Estamos a tiempo de revertir la situación para que no lleguemos a la fatalidad. Si bien pasamos un año extremadamente difícil soportando todo tipo de atropello, olvido, falta de consideración e imposibilidad de acceder a nuestros espacios y trabajos, la increíble energía y lucha diaria del artista supo afrontar con entereza, creatividad, profesionalismo y contención entre pares, el pésimo contexto. Asimismo considero que sería imposible sobrellevar un año más en las mismas condiciones. Por eso afirmo que estamos a tiempo de empezar a normalizar y retomar el camino, y quienes, prejuiciosamente, nos calificaron como no esenciales para la sociedad se retracten y valoricen nuestra actividad artística cultural. Si no llegamos a un estado agónico es por mérito, impronta y compromiso, del artista.
-Los eventos culturales en nuestro distrito comenzaron a sonar este 2021 muy tímidamente ¿qué opinas al respecto?
Coincido con vos. Consecuencia de decisiones equivocadas. Ahora habría que analizar la intención de esas decisiones. En lo personal insisto y pongo el acento en las estrategias políticas. Nada está librado al azar. Me pregunto si nombrar a un nuevo funcionario en la Dirección de Cultura de cara a una Temporada fue correcto? Estoy convencido que el cambio era muy necesario pero debió realizarse mucho antes, te diría a mitad de año. Tiempo necesario para que el nuevo funcionario conozca el área, su personal, el sistema, y a todos los artistas con sus respectivas inquietudes. Se hubiese ganado un tiempo interesante ya que desde una primera instancia estaría al frente de los encuentros y reuniones con el sector afectado. Pero la realidad es que se hace cargo en el mes de noviembre de un área que venía siendo cuestionada por un gran número de artistas, por su falta de accionar y compromiso en un año de gran complejidad. Se encuentra con un margen de tiempo ínfimo para planificar una Temporada. Solo le queda programar presentaciones en espacios públicos ya destinados a los Artistas Callejeros con la sumatoria del Anfiteatro en la Bienal. Resumiendo, las nuevas expectativas que genera el cambio, con una artista en la conducción, es tiempo ganado y aire para el Ejecutivo, de otra manera con el anterior Director las manifestaciones se hubiesen intensificado. He aquí las intenciones y estrategias de la que hablaba y los resultados tímidos a los que haces referencia en tu pregunta.
-Desde tu experiencia personal como un actor muy comprometido con el teatro ¿Cómo ha sido el 2020 y comienzos de este 2021 en lo laboral?
Ha sido muy duro. En lo personal no me pude reinventar o familiarizar con clases o ensayos virtuales, Streaming, u otros recursos tecnológicos. No me sentí cómodo, extraño lo presencial. Extraño ver, relacionarme, comunicarme, sentir al otro. Preferí esperar a que mejoren las condiciones. Perdí un año de Taller y suspendí ensayos. Espero que a lo largo de este año pueda retomar las actividades. Muchos compañeros compartieron mi forma de pensar, hicieron una larga pausa y otros, a quienes admiro, supieron ponerle el cuerpo, la mente y el bolsillo a la adversidad y se mantuvieron vigentes en la actividad. Sintetizaría así: un 2020 complicadísimo y un 2021 de incertidumbre y esperanza.
-¿Pensás que este año será tan difícil, como el año pasado, para el sector cultural?
Espero que mejoren las condiciones laborales para todos. No nos podemos permitir repetir otro año igual. No lo quiero pensar, hay mucho en juego.
-Mauro ¿algo que quieras agregar?
Sí. Quiero decirte que mantengo mis expectativas y el deseo que Natalia Gonzales, Directora de Cultura, pueda producir cambios en el área, entre ellos la Precarización Laboral del Artista. Y por otra parte deseo no escuchar más por parte del Secretario de Turismo, Cultura y Deportes, la tan reiterada frase “crisis oportunidad de cambio”. La Crisis la estamos padeciendo, la oportunidad siempre está, entonces no esperemos más y provoquemos el cambio, pero un cambio visible y creíble no de mero discurso. Siento que el discurso va siempre por encima de la acción.
Gracias Caro y al Semanario por el espacio y la posibilidad de expresarme. Espero que la próxima vez hablemos de un Teatro Municipal “Abel Santa Cruz” que mantenga las puertas abiertas y las luces encendidas a la espera de un hermoso y eterno encuentro entre el público y los artistas.