Infraestructura urbana en mal estado

Los últimos años la ciudad de Miramar, Otamendi, Mechongue y Mar del Sur ha sufrido un deterioro indiscutible en la infraestructura urbana. Nos referimos al mantenimiento de calles y caminos, a la iluminación, a los servicios sanitarios que no han podido tener la renovación necesaria y mucho menos la realización de obras que permitan advertir una mejora y un progreso.

En relación a las calles nunca hubo en los últimos años una planificación o una programación tendiente a ir consolidando las calles con asfalto y pavimento. Muy por el contrario. Ha sido nulo el esfuerzo del Municipio en ese sentido. Ni hablar del año 2020 que con la pandemia el Gobierno Municipal no ha hecho absolutamente nada.
Pero si lo que se ha agravado es el estado de las calles de tierra. Es que no hay maquinaria suficiente, equipos que alcancen para cubrir una mayor cantidad de calles y exigencias de la población. En general el estado es malísimo. Los pozos y baches están en todos lados. Los barrios prácticamente abandonados.

El crecimiento poblacional ha hecho que se haya extendido la ocupación de lotes, tierras como consecuencia de ello la demanda de servicios en lugares alejados. El Barrio Las Flores, el Barrio Oeste, Copacabana, Bristol y todos los sectores han recibido mucha gente que ha construido su casa habitación. Y como es lógico exigen mantenimiento de las arterias. Y también es claro que con dos maquinas viejas y dos tractores no pueden brindarse los servicios.
Hay un déficit tremendo en el Municipio en esta materia que llevara años superar y mejorar.

Para colmo como señalábamos no hay programa de pavimentación, lo que implica que por mucho tiempo tendremos que soportar el malísimo estado general.
En obras sanitarias algo similar. La rotura de caños es constante, no hay reemplazos, planificación que permita avizorar un cambio de rumbo. Seguirán los caños perdiendo agua y las calles inundadas.

Es decir que la infraestructura ha retrasado a la ciudad por muchos años. La Comuna endeudada y sin presupuesto de obras públicas significa que en lo que queda de este gobierno todo seguirá igual. Solo se pagaran sueldos y las horas extras, lo que pareciera fuera un éxito de la gestión cuando es la obligación elemental de cualquier administración.
Pero la infraestructura urbana seguirá deteriorándose. Por lo que lo único que veremos será el carrito con asfalto frio, o el camión con tosca tapando los baches de la ciudad. Es la dura realidad que nos toca vivir.