Incomunicados

El bochorno comunicacional al que fue expuesto el intendente Ianantuony este fin de semana deja a las claras el nulo diálogo que existe entre el gobierno provincial y municipal. Enterate el porque.

Ianantouny se expuso el día viernes para informar que el distrito seguía en fase 4, mostró un tibio enojo por el título epidemiológico que le había adjudicado la provincia a General Alvarado, situándolo entre los 85 municipios con alto riesgo. «Que hayamos aparecido en la lista de distritos ‘de riesgo epidemiológico’ no ilustra el esfuerzo que se ha realizado. Transitamos la mejor temporada posible con una afluencia turística del 65%. Llegamos al 15 de enero siendo el distrito con menor multiplicación de casos en la Región VIII».

Pero esta comunicación tuvo que ser retractada a las pocas horas, porque desde provincia, informaban en el boletín oficial que General Alvarado bajaba a fase 3. Otra vez, desde el facebook live de la municipalidad, habló Ianantuony. «Respetemos las medidas para que la instancia de fase 3 sea la más breve posible” dijo.

El porque de este escueto diálogo que existe entre los gobiernos es de vieja data.

Recordemos como fue el trato que le dieron a Kicillof en plena campaña para ser gobernador. Le otorgaron un poco de espacio al costado de la oficina de turismo en plena temporada.

A las pocas semanas de ese momento, Massa, Alberto Fernandez y Cristina Kirchner se unen y Axel Kicillof va como principal candidato a la provincia de Buenos Aires. Él no olvida este destrato que se le hizo en plena campaña.

Campaña de Kicillof en Miramar para su postulación como gobernador de la provincia de Buenos Aires.

Luego, desde el gobierno provincial observan los grandes desajustes que existen en el distrito.

Lo vivió el propio ministro Gollan cuando visitó Miramar en plena pandemia y recibió el reclamo de los enfermeros. Situación que lo puso muy incomodo por no estar al tanto de lo que estaba pasando con los empleados de la salud que le entregaron un comunicado y lo noticiaron de los bajos sueldos que recibían.

En plena temporada de verano llegó el propio Kicillof que percibía como se lo llevaba de un lado a otro para alejarlo de la realidad que está viviendo el distrito. Cambios en la sede de la conferencia de prensa, horarios corridos a último momento, todos unos desajustes que el gobernador observaba y sacaba sus propias conclusiones.

Esto sumado a los grandes problemas que existen en la clínica Mitre, un Hospital municipal que pierde a su director en plena pandemia o las denuncias de vacunación VIP que ya fueron oficializadas por los concejales Trejo y Farias.

La relación entre ambas partes está rota y quien pierde es la gente.