Hospital San Lucas, que asiste a niños con discapacidades severas

La modalidad de funcionamiento del Hospital Especializado San Lucas, en el partido de La Plata, en proceso de recuperar el rol y función de sus orígenes, de albergar y atender con exclusividad a niños con discapacidades severas múltiples, fue motivo de un monitoreo institucional a cargo de la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires y del Órgano de Revisión Local (ORL) de Salud Mental.

En efecto, en las últimas horas el Defensor Adjunto en Derechos Humanos y Salud, Marcelo Honores, recorrió junto al equipo multidisciplinario del ORL las instalaciones de esa institución ubicada en la localidad de Lisandro Olmos, y se entrevistó con su directora, Mariel Morán.

El Hospital que tiene una capacidad de 30 camas y recibe derivaciones de toda la Provincia, asiste en la actualidad a 17 niños y 2 adultos (en breve serán externados para seguir sus tratamientos en otros dispositivos), lo que permitirá que el centro de salud vuelva a ocuparse solamente de chicos y jóvenes menores de edad, “su especificidad originaria”.

La atención está a cargo de un equipo de profesionales conformado por psicopedagogas, acompañantes terapéuticos, profesor de educación física, médica pediatra, fisiatra, psicóloga, psiquiatra, además de enfermeros y asistentes.
Durante el monitoreo se destacó que “se promueve la escolaridad” de los NNyA, se dictan clases lúdicas mediante técnicas grafoplásticas y de terapia ocupacional, y libros de cuento, además de talleres de Educación Sexual Integral (ESI).

La directora del San Lucas destacó que “siempre se propicia la salida de los chicos a realizar actividades en la comunidad”. Sin embargo, detalló que la falta de vehículos dificulta los traslados, ya que solo cuentan con “una camioneta, con capacidad para tres sillas de ruedas, para todo el Hospital”.

En ese sentido, Morán apuntó que en la actualidad “todos los NNyJ internados tienen Certificado Único de Discapacidad (CUD) y obra social, a través de la que gestionamos algunos traslados que permiten a los usuarios asistir a clases de natación, folclore, baile y equinoterapia, más allá de que todos van a la escuela afuera del Hospital”.

“Tenemos una planificación centrada en la persona, donde lo que se determina como tratamiento o actividades atiende a los deseos de cada uno. Por lo que algunos de los niños y jóvenes hacen danza, otros natación, equinoterapia, de acuerdo a sus intereses”, agregó.

La edad de la mayoría de los chicos fluctúa entre 6 y 10 años, mientras el más grande tiene 16. Tienen discapacidades múltiples, pero no necesitan cuidados de alta complejidad clínica, que de ser requeridos son atendidos en el Hospital de Niños.

“El funcionamiento del Hospital se asemeja más al de un hogar con una fuerte impronta en la rehabilitación y la escolaridad, donde el abordaje es multidisciplinario, individual y grupal”, concluyó Morán.
De la visita que encabezó Honores también participaron la coordinadora de la secretaría ejecutiva del ORL, Verónica Alais, y las integrantes del equipo técnico Alice Sarachu, y Antonela Manchini.