Organizaciones feministas, sociales y de derechos humanos realizaron un mural frente al Parque de los Patricios por el cumplimiento de un año de la desaparición de Tehuel. días después el mural fue tapado, basura por el piso, y el rostro de Tehuel que habían hecho con impresión a papel mitad estaba abollado, mitad roto y tirado por el piso.
Entre aerosoles y basura, la imagen del rostro de Tehuel hecha pedazos en el suelo.
COMUNICADO
El 10 de marzo organizaciones feministas, sociales y de derechos humanos salimos por todas las redes a difundir una actividad en conjunto por el cumplimiento de un año de la desaparición de Tehuel. A la invisibilización transodiante quisimos hacerle frente con un mural. La difusión contaba con la ubicación exacta. El mural se haría frente al Parque de los Patricios, lugar público, visible. En frente a la plaza decidimos visibilizar que Tehuel sigue desaparecido, y que las vidas trans también importan. Tres días enteros de difusión después llega el día de la jornada. Al ir a la pared elegida, nos encontramos que los 17 metros de muro estaban pintados en su totalidad. Los 17 metros se pintaron la madrugada del 12, día en que teníamos nuestra actividad. En el piso aerosoles y manchas de pintura fresca. La decisión sobre qué hacer no fue fácil, respetamos el arte callejero y toda muestra de expresión de nuestro pueblo. Después de discutir bastante decidimos no usar toda la pared, como en su primer momento habíamos pensado y tapar la mitad del mural que un grupo, hasta entonces desconocido por varies de les que estábamos ahí, había hecho. Quedamos en que al finalizar el mural veríamos como contactarnos con elles, la idea era hablar para explicar cómo se dio exactamente la situación y poder donar nuevos aerosoles y pintura, entendiendo el gasto que seguramente habrían tenido. A la actividad se sumaron muches compañeres: la jornada fue hermosa, estuvo cargada de compromiso compañero, militante. Se respetó la imagen de Tehuel, y se colocó en el medio de la pared al finalizar. Ya terminando y cuando ya casi no había nadie, un grupo de tres personas se acercó en un auto. De les tres, uno de elles es policía. Uno bajó y con manifiesta actitud impulsiva, con gran enojo, manifestó que “muy lindo” el mural que habíamos hecho pero que al día de mañana ya lo tendríamos tapado. Sumado a esto, nos dijo que no respetamos códigos, que la actitud que habíamos tenido no estaba bien, y que por eso la consecuencia iba a ser taparlo: sí, fue una clara amenaza que luego se cumplió. Aclaramos que era tal la actitud de la persona que casi en ningún momento se pudo hablar ni explicar nada, calló constantemente a les compañeres que lo intentaban. Lo único con que elles escucharon fue nuestra intención de hacernos cargo de sus gastos (y esto fue utilizado luego para decir que buscamos “comprarles” con un par de latas de pintura).Se fueron, y al rato volvieron a pasar despacio por donde aún estaban algunes compañeres. Esta vez sin bajarse, entre risas, uno de ellos gritó desde el auto que “mañana se viene terrible mural”. El resultado en las fotos lo pueden ver: días después el mural de Tehuel tapado, basura por el piso, y el rostro de Tehuel que habíamos hecho con impresión a papel mitad estaba abollado, mitad roto y tirado por el piso.Expresados los hechos, nos interesa realizar algunas observaciones:
Como militantes no naturalizaremos jamás actos tan violentos como éstos. El arte callejero no puede ser jamás una competencia entre pares, no puede despertar tanta agresividad, tanta falta de respeto.
Sabemos que la ciudad de Miramar está repleta de murales hechos por este mismo grupo. ¿Es necesario utilizar toda una pared ya solicitada previamente? ¿Es justo no pensar, siquiera por un momento, en respetar que otres usen una pared visible para una causa como la de Tehuel? No nos queda otra que pensar que estas actitudes son parte de una estructura sumamente machista.
Repudiamos las actitudes amenazantes hacia compañeres que impidieron absolutamente el diálogo. Fomentaremos siempre el respeto, el diálogo y las actitudes democrácticas. Por último, manifestamos abiertamente que con este comunicado nuestra intención es visibilizar estos hechos y expedirnos públicamente al respecto, para que hechos así no vuelvan a pasar. No vamos a fomentar NINGÚN acto de venganza: queremos que el arte sea solidario, respetuoso, comunitario, social. Nos duele profundamente lo ocurrido, pero seguiremos visibilizando la imagen de Tehuel en otras paredes de la ciudad. Nuestra militancia es y será siempre desde el amor y lo constructivo