General Alvarado ha pasado a la quinta fase de la cuarentena y ello derivo a que el sector gastronómico vuelva a retomar sus actividades, con los protocolos indicados.
Pero en nuestra ciudad se visibiliza una baja importante en el consumo de la gente y esto tiene como consecuencia que dicho sector no pueda recuperarse de la muy difícil situación económica que están atravesando, debido a la cuarentena.
Semanario El Argentino, dialogó con Mirta Álvarez, quien forma parte del staff de Pizzería Don José, reconocido local gastronómico de nuestra ciudad.
-¿Cómo los afecto económicamente estos meses que estuvieron sin trabajar en cuarentena obligatoria?
Pizzería Don José, durante el invierno abre sus puertas los fines de semana, feriados y vacaciones de invierno. Por lo cual durante esta cuarentena obligatoria que no hemos podido abrir se han generado deudas tanto en impuestos como en servicios.
El remanente de la temporada anterior, para nosotros es nulo debido a un robo que sufrimos, reduciendo así el respaldo financiero para afrontar este invierno a cero, y si le sumamos tantos meses de inactividad hemos tenido que tomar compromisos de pago a futuro.
-¿Han podido recibir ayuda del gobierno nacional?
Sinceramente llegar a poder recibir ayuda del gobierno se torna una tarea harto difícil y aún así la ayuda recibida no es suficiente.
-Desde el sector han tenido reuniones con funcionarios municipales ¿Qué respuestas les han dado para reactivar el sector?
Desde el sector se está pidiendo declarar no solo la emergencia económica, sino también declarar la emergencia turística. Estamos tratando desde la A.H.G.M que el Honorable Concejo Deliberante declare la adhesión a la Ley 14209 de emergencia turística.
No solo declarar la emergencia económica sino tratar inmediatamente la eximición del pago de tasas municipales a todos los comercios. Todos estamos atravesando los mismos problemas.
-¿Qué expectativas tienen de cara a una nueva normalización, cuando podamos recibir al turismo?
En la post pandemia se prevee un nuevo comportamiento y cuidado por parte de los turistas como así también por parte de los prestadores de servicios.
El distanciamiento y el barbijo formaran parte de nuestros días. Con respecto a los protocolos irán cambiando y flexibilizándose. Será un aprendizaje y trabajo conjunto entre gobierno, inspección, prestadores y público en general.