“Creemos que Miramar tiene un gran potencial para crecer y necesita proyectos de alta calidad para ello”

Un grupo de amigos, fanáticos de la gastronomía, los fuegos, el vino y Miramar con una meta clara: sumar fuerzas a la excelencia gastronómica que la ciudad ha logrado a lo largo de los años decidieron crear “Socarrat”.

Una cocina mediterránea marcada por la cercanía a nuestros mares e influenciada por nuestros antepasados españoles e italianos dan sentido a su menú. Este mismo estará llevado a cabo por uno de los socios y chef ejecutivo Juan Ignacio Kittlein, acompañado por un gran grupo de amigos aficionados a la cocina.

Conversamos con “Juani” para que nos adelante todos los detalles de su nuevo proyecto gastronómico.

-¿Cómo surgió la idea de crear “Socarrat”?

La temporada pasada, nos juntamos a desayunar y, casi sin preámbulos, dimos vida a una idea que, aunque en aquel momento solo imaginábamos cómo sería, ya la teníamos en mente. Juan y yo compartimos conceptos muy similares sobre la gastronomía y ambos teníamos un claro objetivo. Sabíamos que el proyecto necesitaba más integrantes, y desde el comienzo somos cuatro amigos y socios: Fede, José, Juan y yo. Todos desempeñamos un papel fundamental para llevar adelante el proyecto, que no solo se limita a un restaurante, sino que busca proyectar una marca sólida tanto en lo gastronómico como en lo comercial.

-¿Cómo fue la elección del nombre?

«Socarrat» es una palabra valenciana que define a una fina capa ligeramente caramelizada que se forma en el último tramo de la cocción de la paella. Con todo el caldo evaporado, el arroz entra en contacto directo con el metal y, junto al sofrito y al aceite de oliva, crea este maravilloso resultado que le otorga un sabor característico y es difícil de lograr. Siguiendo esa premisa de alcanzar objetivos no sencillos, y teniendo la certeza de que el arroz sería nuestro principal producto (aunque no el único), decidimos llamarlo Socarrat.

-¿Cómo es el proceso de remodelación de la esquina de la calle 18 y 23 junto al arquitecto Federico Paso Viola para el proyecto?

El proceso es bastante complejo. Tomamos una casona de estilo colonial con influencia española en una excelente ubicación. Decidimos conservar la fachada, reformar la galería y otorgar un sentido más moderno y pintoresco al interior. En el salón, buscamos armonía en los colores, insonorización del ambiente y una iluminación cálida y acorde al lugar. Tiene capacidad para 70 personas y cuenta con un espacio privado para 10, con acceso directo a la cava de vinos, que tiene capacidad para 800 botellas. La cocina está dividida en áreas de elaboración de caldos, panadería propia y zona de despacho. Desde la calle 18, se instalará un ventanal para que se pueda observar la actividad dentro de la cocina, en especial, la cocción de las paellas. Estamos muy contentos con el diseño de Federico Paso Viola y con todos los gremios involucrados.

-¿Por qué decidieron apostar por Miramar? ¿Qué significa para vos emprender pese al actual contexto económico?

Tres de los socios somos de Miramar; amamos la ciudad y apostamos por ella. Creemos que Miramar tiene un gran potencial para crecer y necesita proyectos de alta calidad para ello. Los turistas con alto poder adquisitivo buscan estas opciones, y la ciudad debe estar a la altura. A pesar de un horizonte económico complejo, confiamos en nuestro proyecto y en nuestras capacidades para llevarlo adelante. Observamos un significativo desarrollo gastronómico en Mar del Plata y Chapadmalal, y queremos que Miramar forme parte de esa tendencia.

-¿Nos podrías adelantar cuál será la oferta para los vecinos de la ciudad y los turistas que se acerquen? ¿Para qué público está pensado “Socarrat”?

El restaurante cuenta con un sector externo más relajado con una carta de tapas, pinchos y platillos marinos con una dinámica más informal, siempre acompañados de vinos y coctelería. En el interior, ofreceremos arroces en paella, melosos y cremosos, además de pescados y carnes maduradas a las brasas. Tenemos un horno de barro para quienes deseen un cochinillo. La cava, con más de 100 etiquetas y varietales, es ideal para los amantes del vino, además de nuestra coctelería. También contamos con un salón privado para un máximo de 10 personas con un menú exclusivo y acceso directo a la cava.

– ¿Qué crees que le está faltando a Miramar en cuanto al recorrido gastronómico?

Creemos que la oferta creció y se profesionalizo mucho estos últimos años y en este verano se vienen dos proyectos de buena calidad que se suman, como Meridien, la cafetería nueva de Fede Cotado y Mítico, un espacio donde van a haber pizzas estilo napolitanas y buena coctelería. Esto nos da ilusión de que hay jóvenes trabajando en el mismo sentido y que quieren un crecimiento para la ciudad. Pero analizando bien, es una ciudad muy completa gastronómicamente, buenas parrillas, buenos restaurantes de pastas, la insignia de romano en pescados y mariscos, tenemos una cafetería de especialidad, muy buenas heladerías, tenemos todo para seguir creciendo.

– ¿Cuáles son tus proyectos a futuro como profesional y para tu próximo emprendimiento?

Actualmente, mi principal enfoque está en la apertura del restaurante y en la planificación de la temporada. Al finalizar, queremos comenzar un ciclo de cocineros invitados y, paralelamente, lanzar una línea de arroces propios de Socarrat, algunas conservas y otros productos. También hemos planificado un festival gastronómico, pero eso será más adelante. ¡Por ahora, nuestra prioridad es Socarrat Miramar!

Instagram: @socarrat.miramar