Uno de los temas más graves que tiene la ciudad es el del deterioro de las calles de pavimento y asfalto. Lamentablemente hay baches por todos lados, pozos y grietas por la falta de mantenimiento e inversión durante los últimos veinte años. La ciudad se muestra frente a vecinos y turistas con todos esos inconvenientes y sobre ellos la imperfección y la chapucería.
Esto es trabajos de bacheo que se realizan con tierra, con material de mala calidad, sin profesionalidad y solo con la buena voluntad de algunos empleados, a los que los largan a las calles con lo poco que tienen.
El mal estado del pavimento obliga a dejar de lado la chapucería y realizar una verdadera planificación que permita recuperar el pavimento y mostrar a una ciudad como se merecen los alvarandenses y quienes la visitan.