En avión, auto, micro, en bicicleta y hasta a pie, los hinchas de Boca Juniors desde distintos puntos del país se movilizan hacia Río de Janeiro con un único objetivo: conseguir la séptima Copa Libertadores de América. Y Miramar no será la excepción. La peña «Miramar es de Boca»,, de la mano de su presidenta Florencia Pezzente y toda la comisión gestionaron una gran cantidad de entradas oficiales para disfrutar de la final frente a Fluminense este sábado.
Durante las semanas previas desde esta entidad -nexo entre el hincha Miramarense y el club- se fue armando la logística que implica un viaje tan largo y complejo. Estiman un total de 48 a 50 horas de ida y lo mismo para la vuelta.
Boca y Fluminense jugarán el sábado desde las 17 en el estadio Maracaná la final a partido único de la Copa Libertadores.