La experiencia de tres miramarenses que viajaron al exterior en busca de nuevas oportunidades

No es noticia que la crisis económica que atraviesa el país empuja cada vez a más argentinos a emigrar al exterior en búsqueda de estabilidad y una mejor calidad de vida.

Los principales países de destino de los emigrantes argentinos son España, el 26,48%, Estados Unidos, el 20,39%, seguido de lejos por Chile, el 7,36%, Italia y Paraguay. En los últimos años el número de emigrantes argentinos ha aumentado casi un 15%, según datos de la ONU.
Los miramarenses Marcos, Daniela y Macarena nos cuentan por qué decidieron trabajar en otros países, qué estaban buscando y si es cierto que en el exterior hay mejores oportunidades para los argentinos.

Los jóvenes buscan ganar en dólares

Marcos Montenegro tiene 27 años, nació en Miramar y es estudiante del Profesorado de Educación Física. Para poder completar la carrera en tiempo y forma tuvo que dejar su trabajo estable, por lo que decidió buscar una opción alternativa: “probar suerte” en Estados Unidos durante la temporada y el resto del año tomar cargos como suplencias o trabajos de menor carga horaria que tengan que ver con la profesión. Estos trabajos no suelen ser bien pagos y no permitirían poder solventar sus estudios.
El hecho de haber vuelto del viaje con dólares le dio a Marcos un buen “colchón” económico: “Quisiera poder hacer temporada en el exterior todos los veranos y durante el año seguir con la misma modalidad de vida”.

¿Cómo ves la situación de los argentinos que trabajan en EE. UU.? ¿Realmente crees que tienen mejores oportunidades?

Mucha demanda y poca oferta de trabajo debido a diversos factores. Entre ellos podemos mencionar la inflación que estuvieron viviendo los estadounidenses que si no me equivoco es cercana al 9% anual. Muy poco para los argentinos que tenemos esos números prácticamente todos los meses. Otro, quizá el Mundial de Qatar, que al ser a fin de año provocó que el turismo fuerte se dirigiera hacia este país y no tanto hacia los Estados Unidos. Un tercer factor podría ser que estuvo lleno de argentinos que quisieron hacer temporada en EE. UU. y de ahí la poca oferta laboral.
Respecto a si hay mayores oportunidades tengo que decir que depende de cuales sean los planes de cada persona. Realmente se puede tener un trabajo estable allá y quedarse a vivir tranquilamente, en especial si te alejas de las zonas más turísticas ya que son bastante caras. En mi caso, como mi idea era traer la mayor cantidad de capital, las oportunidades que se me abrieron son muchas. La oportunidad de estudiar sin trabajar, de seguir viajando y conociendo, de invertir en tal o cual lugar, etc. Hoy en día el tener o no tener plata es un factor importante a la hora de proyectar a futuro.

¿Qué fue lo más extrañaste de nuestro país? ¿Y de General Alvarado?

La tranquilidad y la naturaleza. No me refiero a la tranquilidad de salir a la calle sin miedo a que me pase algún siniestro o viva algún mal momento evidentemente, porque podrían ser las 3 de la mañana y salir a caminar no significaba alguna complicación. Sino a la paz que me genera el ambiente argentino. En EE. UU. las personas están muy aceleradas: gritos, música alta, drogas, movimiento constante de autos, etc. Obviamente, estuve en una zona muy particular, y eso tiene mucho que ver.
General Alvarado justamente es todo lo contrario. Es muy tranquilo, a partir de tal horario las calles están prácticamente vacías, en especial durante el otoño e invierno. Soy más una persona de lo calmo y tranquilo, de la naturaleza, los perritos dando vueltas por ahí, la brisa fresca del mar por la noche, etc. Miami no tiene eso. No podría vivir mucho tiempo ahí.

¿Después de haber transitado esta experiencia volverías a elegir a Argentina para vivir?

Sí, totalmente. Para mí Argentina es mi lugar. Podría estar hasta 5 años afuera teniendo la experiencia, pero sé que mi futuro va a ser en Argentina. Ojalá nuestra situación mejore como para dejar de preocuparse por la economía y la política a la que sorprendentemente estamos tan acostumbrados.
El tacto y el cariño que tenemos los argentinos es único realmente. Somos muy cálidos en comparación con los extranjeros, muy físicos a la hora de demostrar el afecto, y a mí me gusta ser así con mi gente. Dar abrazos, decirles cosas lindas a las personas y sacarles una sonrisa, juntarme, aunque sea por media hora para compartir unos mates y contar cosas. Me encanta eso, y no lo vi en ningún momento en mi experiencia por allá. Tenemos una sociedad compleja, y en esa complejidad podemos sentirnos orgullosos si se quiere de la forma en la que nos tratamos.

La ciudadanía europea: el “bien” más preciado

El año pasado llegaron a su pico máximo las solicitudes para tramitar la ciudadanía española e italiana. Obtener los beneficios que da ser un ciudadano europeo es “oro puro” en los tiempos en los que vivimos. Por ese motivo, Daniela viajó a Italia.
“Dani” tiene 30 años y estudió peluquería, pero sentía la dificultad que se vive en nuestro país para poder progresar, ahorrar y tener una mejor calidad de vida. Eligió Italia justamente porque podía obtener los beneficios de ser “ciudadano europeo”: libre tránsito en la UE, libre ingreso a otros países, derecho de residencia, mayores oportunidades laborales, acceso a la atención médica y al sistema educativo de la UE, beneficio de la seguridad social, transmitir la ciudadanía a hijos y cónyuges, entre otras.

¿Cómo ves la situación de los argentinos que trabajan en Italia? ¿Realmente crees que tienen mejores oportunidades?

Tuve la oportunidad de conocer y hablar con bastantes argentinos que viven en Italia y realmente se los ve tranquilos. Con una estabilidad económica que Argentina muy difícilmente te da. No sé si tengan más oportunidades, pero como ya mencioné, más seguridad económica con cualquier trabajo.
Pero si no tenés papeles si es muy difícil, más en el norte de Italia porque son muy legalistas. En el sur podés llegar a tener un poco más de suerte si estás ilegal.

¿Qué fue lo más extrañaste de nuestro país? ¿Y de General Alvarado?

Argentina se extraña siempre, por lo menos en mí caso particular, la comida, nuestra forma de hablar, los chistes que sólo los argentinos entienden. Y de General Alvarado en específico, Miramar, tener mar y vivero y por supuesto la familia, los afectos.

¿Después de haber transitado esta experiencia volverías a elegir a Argentina para vivir?

En este momento me encuentro en Argentina terminando unos proyectos, pero mi idea es volver y vivir en Europa.

Viajar, conocer, trabajar y volver a viajar

Viajar también es una forma de vida. Experimentar nuevas aventuras, conocer personas, idiomas, animales exóticos, paisajes indescriptibles.
Macarena realizó toda su formación escolar es General Alvarado, tiene 32 años y es profesora de Biología. Después de comenzar a estudiar Bioquímica y darse cuenta de que no era lo que quería para su vida, se le presentó la primera oportunidad de trabajar en el exterior: su tía le ofreció hacer la temporada en un restaurante argentino en Miami y esa temporada se multiplicó por otras 10. Mientras “Maca” trabajaba en EE. UU. podía realizar viajes a México, Costa Rica, otras ciudades de Norteamérica, etc. para luego volver a Argentina y estudiar el profesorado. Los lugares paradisíacos eran los elegidos y las ganas de viajar para conocer el mundo se incrementaban, por lo que se convertiría en su forma de vida.
Después de 10 temporadas en EE. UU. y dos en España, actualmente se encuentra trabajando en Australia: “En cualquier parte del mundo los argentinos estamos bien vistos como buenos trabajadores. Somos muy versátiles y nos adaptamos a los cambios por el país del que venimos, con tantos cambios económicos”

¿Cómo ves la situación de los argentinos que trabajan en Australia? ¿Realmente crees que tienen mejores oportunidades?

Es muy buena. Realmente creo que en Australia los argentinos tenemos mejores oportunidades, porque en este país la hora de trabajo, sea el que sea el puesto que tengas te permite tener una buena calidad de vida. No tenes que ser médico o ingeniero. Puestos de limpieza, camareros, cajeros de supermercados, todos pueden acceder a tener una buena calidad de vida. Si una persona tiene buen nivel de inglés y además una carrera universitaria que se necesite, tiene demasiadas oportunidades y hasta la posibilidad de que le den la residencia en el país.

¿Qué fue lo más extrañas de nuestro país? ¿Y de General Alvarado?

Lo que más extraño del país son mis sobrinos (Bernabé y Valentín), mi familia, mis amigas. También la comida, pero acá nos ingeniamos con mi grupo de amigos y hacemos empanadas, dulce de leche con leche condensada, etc. Además, encontramos una página web que se llama El Gaucho Store y nos juntamos entre varios para hacer compras online.
De General Alvarado, extraño el ballet porque siempre hacíamos funciones en diciembre y es un cable a tierra para mí. La playa, los picnics en el vivero, salir a andar en bici.

¿Después de haber transitado esta experiencia volverías a elegir a Argentina para vivir?

No está en mis planes volver a vivir en Argentina, porque siento que cumplí un ciclo en Miramar y necesito explorar otros. Ahora me toca Australia, antes fue EE. UU. y Europa. Gracias a trabajar a esos países pude recorrer y conocer otros, pero Australia siento que me da la estabilidad necesaria. Estoy en un lugar super exótico que soñaba desde que era chica, porque con mi papá mirábamos en Discovery un programa que se llama “Australia, la indomable”. Mi objetivo es también aprender bien el idioma. Por ahora un año mínimo me voy a quedar y espero que sean muchos más, nunca se sabe. Pero, la verdad me siento muy cómoda, la gente es muy confiable, se nota que viven en una realidad distinta a la Argentina que sufre tantos problemas económicos y sociales. Por la calle te reciben con una sonrisa y transmiten felicidad. De todos modos, siempre vuelvo al país después de un año para compartir con mi familia.

¿Qué le dirías a un joven que quiere trabajar en el exterior, pero tiene muchas dudas?

Obviamente el miedo si nunca saliste, está. Yo quizás porque salí del país desde muy chica no tengo miedos, pero siempre se puede y hay muchas visas de trabajo de las que la gente no está informada y se pueden aprovechar antes de los 30. Es posible conocer el mundo sin ser millonario. Estas visas te dan la oportunidad de trabajar, vivir en el exterior y a la vez conocer nuevos países. Mucha gente que no me conoce me dice: “¿cómo haces para viajar tanto?!, y yo les explico que trabajo en países con moneda fuerte y gracias a eso puedo seguir conociendo lugares.
Mi mensaje es que se animen porque hay muchísimas posibilidades.