El Club Atlético Independiente ¿Podría quebrar?

El Club Atlético Independiente está transitando por estos días un desconcierto sin precedentes, el presidente después de 6 meses de haber asumido presenta su renuncia con una carta extensa a los socios dando las explicaciones del caso, dejando en mano de su vice la conducción del club.

Por Hector Damian Toraf 
(estudiojuridicotoraf@gmail.com )
Abogado- Derecho Deportivo
Por Hector Damian Toraf
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Abogado- Derecho Deportivo

Como por si fuera poco, el ahogo económico que transita el club es importante, hace dias llego la estocada final, el Tribunal Laboral 2 de Avellaneda determinó que el Rojo debe pagarle al ex futbolista Gonzalo Verón -que firmo en año 2018 un contrato por 3 años, donde jugo solamente 18 partidos y al año y medio dejo el club de manera libre- 2 mil millones de pesos, lo que equivale aproximadamente a 11 millones de dólares, como consecuencia de la deuda de sueldos, el despido improcedente, la doble indemnización y los intereses.

Esta situación por demás agobiante para Independiente nos hace preguntar ¿puede quebrar el club?.
Para responder esta sencilla pero importante pregunta debemos hacer un poco de historia, por eso nos tenemos que remontar al 4 de Marzo de 1999 en donde el club archirrival del Rojo, Racing Club a través de su entonces presidente Daniel Lalin declaraba la quiebra de la institución y la sindica de ese entonces Liliana Ripoll sentenciaba “Ha dejado de existir Racing Club Asociación Civil”, todo esto debido a juicios, embargos millonarios y una deuda que ascendía a 62 millones de dólares aproximadamente.

Esta situación genera que los socios de la “Academia” se vuelquen masivamente a las calles y presionen para que se implemente Ley de Fideicomiso, de esta manera el club será conducido por un Órgano Fiduciario y así poder sanear las finanzas y evitar la quiebra.

Mas tarde, la sociedad anónima Blanquiceleste asume la conducción del club y presenta un plan de gerenciamiento a 10 años, pero en el año 2008 llega a su fin, dejando deudas y nuevos pedidos de quiebras. Esto genera una nueva movilización masiva de hinchas y en el año 2009 se organizan nuevas elecciones y el club volvió a ser de los socios.

Ahora bien, en el año 2000 se sanciona y se promulga la Ley 25.284 “Régimen Especial de Administración de las Entidades Deportivas con Dificultades Económicas. Fideicomiso de Administración con Control Judicial”, que en la jerga deportiva se conoce con el nombre de “Salvataje Deportivo” o “Ley Racing” por ser el primer club en ser beneficiado por la misma.

Esta ley tiene como principal objetivo que todos los clubes del futbol argentino, que son asociaciones civiles sin fines de lucro, no puedan presentar la quiebra y a su vez que los acreedores cobren sus acreencias.

Esto se da porque la ley introduce una nueva figura concursal especial llamada “de salvataje deportivo” que tiene por finalidad que cualquier presidente de un club en concurso preventivo pueda solicitar acogerse a esta figura.

El club en esta situación podrá seguir funcionando, pero a través de un órgano fiduciario compuesto por un contador, un abogado y un especialista en administración deportiva, designado por el Juez del concurso, quien controlará tanto ingresos como egresos que posea la institución.

Hay que tener en cuenta que la vigencia de esta ley tiene un plazo corto, 12 años como máximo, si en ese tiempo no se cumple con el saneamiento del club, la institución deberá ser liquidada.

Este panorama sombrío es el que afronta el “Rey de Copas”, dependerá de la dirigencia si tiene la fuerza para encauzar el club o por el contrario, si acude a la Ley de Salvataje Deportivo con la finalidad de evitar la quiebra pero quedando en manos de la justicia y de un órgano fiduciario su conducción.

De todos modos el hincha y socio de Independiente tiene una tarea titánica, como en su momento lo hicieron sus rivales, de salvar al club y no permitir que la mala dirigencia, se lleve puesta la historia de un gigante del mundo.