Un hombre, al que presuntamente un perro le mató una oveja, baleó en la cabeza a tres caninos que estaban en un refugio de Miramar.
Según la denuncia, presentada anoche por María Helena Heredia, presidenta del Movimiento Argentino Protección Animal (MAPA), el hecho ocurrió después de las 19. Se enteró a través de un mensaje de texto que le envió el dueño de la finca donde están alojados los animales, situada en la intersección de las calles Corrientes y Falucho.
En el lugar, en el momento del ataque había más de 12 perros. Un vecino, cuya propiedad comparte fondo con la de del refugio, ingresó al predio y efectuó disparos a tres de los perros que estaban en el exterior y los hirió en la cabeza.
“Nosotros nos dedicamos a recoger a estos animales que son descartados como basura por las personas. Los llevamos a este lugar hasta que se recuperan y les encontramos un nuevo hogar”, dijo a LA NACION Heredia, y agregó: “Al parecer, este asesino dijo que uno de los perros le mató una oveja y por eso vino y les disparó en la cabeza”.
Conmovida, la presidenta de la ONG agregó: “Los perritos quedaron toda la noche así, agonizando porque en Miramar no tenemos veterinarios de guardia que atiendan por la noche. Recién esta mañana fueron revisados y a la tarde les van a hacer placas a los tres, porque todos tienen alojadas las balas en la zona de la cabeza”.
Heredia explicó que el resto de los perros se salvaron porque estaban dentro de la vivienda con el dueño de la quinta.
Sobre los tres perros baleados explicó que uno está en su casa a la espera de los estudios que le harán por la tarde, otro está en una casa de tránsito y el tercero en la veterinaria. “El veterinario me dijo que no cree que sean operables. Pero las placas me sirven para adjuntar a la denuncia”, detalló la mujer.
“Están con ganas de vivir. Pero van a quedar con secuelas. Veremos qué se puede hacer con esas balas alojadas en la cabeza. Si se pueden sacar o no. Pero van a tener un cuadro neurológico producto de las balas, que dañaron el sistema nervioso”, sumó Heredia.
En tanto, el hombre acusado de los disparos aún no fue detenido y el temor de los proteccionistas es que vuelva a atacar al resto de los perros del lugar.
Comunicado:
Como es de público conocimiento, el salvajismo y la crueldad volvieron a tocar a nuestras puertas: un desalmado malnacido invadió (provisto de un arma de fuego) una de nuestras casas de tránsito sita en Bristol, para ejecutar a sangre fría a tres de nuestros perros rescatados del maltrato bajo la excusa de que los mismos (y sin ninguna prueba en absoluto que lo avale, más allá de que en caso de existir tales pruebas no serían tampoco excusa para actuar de tal manera bajo ninguna circunstancia) habían matado a una de sus ovejas; el perpetrador de hecho baleó a nuestros tres perritos en la cabeza (los cuales cabe aclarar son animales privados de sus plenas facultades físicas y mentales ya sea por edad avanzada, enfermedades o secuelas de ataques de los que fueron objeto en el pasado) y se retiró profiriendo amenazas varias contra el dueño de la propiedad quien gentilmente la cede a nuestra institución en calidad de casa de tránsito (no refugio; queremos hacer hincapié en esto y aprovechar para agradecer muy especialmente a todos los medios de comunicación masiva que se hicieron eco de la noticia, como así también para aclarar que el lugar donde se produjo el hecho es una casa de tránsito, es decir, una casa particular común y corriente que de buena voluntad nos cede un espacio para transitar animales rescatados del maltrato y la desidia, y no un refugio); milagrosamente los tres perritos sobrevivieron el salvaje ataque y se radicó la correspondiente denuncia, la cual tuvo resultados fructíferos ya que la justicia actuó con la celeridad esperada y procedió a detener e incautar las armas en posesión del delincuente, demostrando una vez más estar a la altura de las circunstancias. Que sirva ésta atroz experiencia para recordarle a las bestias que andan por la vida con un arma creyendo que pueden aprovecharse del temor de la gente que con su mejor voluntad presta sus hogares para ayudar a nuestros perritos a tener un lugar en el cual descansar ya sea para recibir atenciones médicas o ser puestos en adopción, que no les tenemos miedo y que alzaremos nuestra voz por aquellos que no la tienen, hasta que nuestros corazones den sus últimos latidos.
Mapa Miramar.


