Los mosquitos volvieron con todo: las altas temperaturas provocaron una nueva invasión que se hizo sentir, sobre todo, en las plazas y espacios públicos con césped.
A pesar de la incomodidad, la picadura de estos insectos no reviste ningún problema de contagio de enfermedades como dengue, chikungunya o zika.
Se trata de un ciclo natural producido por el calor y la abundante lluvia caída, que hace que proliferen los mosquitos. La especie que habita acá es el Culex y no transmite ninguna enfermedad.
Lo mismo había sucedido a finales de enero, de febrero y a mediados de marzo, aunque la presencia actual se extenderá unos pocos días, quizás hasta el fin de semana, porque las temperaturas ya son menores.