Dana, una joven de Miramar, debió caminar más de 10 cuadras hasta su hogar con un avanzado cuadro de COVID-19, después de haber sido rechazada por autoridades de la Clínica Mitre y efectivos de policía que se negaron a llevarla por estar infectada.
“Después que mi abuela fuese operada por una fractura de cadera en la Clínica Mitre, y de varios días de internación, -los cuales debí asistirla completamente ya que las enfermeras no daban abasto y solo pasaban a verla 15 minutos cada 8 horas-, una tarde me avisan que le van a realizar un hisopado ya que había tenido fiebre”, comenzó la joven miramarense.
Luego de varios días en los que Dana acompañó a su abuela sin abandonar el nosocomio –bajo recomendación de los profesionales de salud-, los estudios del hisopado confirmaron que dio positivo a COVID-19.

“Me avisaron el jueves que mi abuela es positivo –y por lo tanto vos también- me dice la enfermera que la atendía. Le pregunto si me van a hisopar y me contesta que no por ser contacto estrecho”, continuó la joven.
A las pocas horas, Dana comienza con síntomas y da aviso al personal sanitario de la Clínica cuya recomendación fue -por qué no vas a tu casa-. “Yo no me voy, sino me quedaba a asistir a mi abuela me la entregaban en un cajón”.
Este domingo por la mañana Dana es notificada que su abuela será trasladada a un hospital por falta de “protocolo e insumos”.
“Le pregunte a la médica que me informó la noticia si podíamos quedarnos las dos y recuperarnos acá, a lo cual me respondió –no tu abuela va a ser transferida y vos tenes que irte a tu casa-. Les pregunté si me podían llevar en una ambulancia ya que no me sentía bien y me dijeron que no, que me pidiera un remis”.
“Llame a un remis y le comente que tenía coronavirus para que tuvieran cuidado. Me dijeron que no me podían llevar. Solo eran ocho cuadras, me sentía mal”, prosiguió la joven.
“Les pregunté si me podían llevar en una ambulancia ya que no me sentía bien y me dijeron que no, que me pidiera un remis”
“Con fiebre y agitada crucé a la comisaria y les pedí por favor a los policías si me podían llevar, aunque sea en la caja de atrás –había fácil 4 móviles– me contestaron: no, se tiene que hacer cargo la Clínica, vamos a la clínica ellos te tienen que llevar–.”
“Una enfermera salió de la clínica y se pudo a discutir con el policía, ya que decía que ella no se podía hacer cargo. Me tuve que venir caminando las ocho cuadras, casi me muero. Tuve que sentarme al llegar a la tercer cuadra, no daba más: fiebre, dolor muscular, ojo rojos”.

“Estoy muy enojada y voy a llevar esto hasta las últimas consecuencias, no es con las enfermeras, ni las mucamas, ni los médicos, es con los responsables de la clínica, les agradezco a la gente del hospital que me llamaron y me tienen que hacer un hisopado”
“En la clínica me decían andate a tu casa, ¿pero qué hago, voy y y no le digo a nadie que soy positivo? ¿No le digo a nadie que tengo síntomas? Me dicen, tomate un paracetamol de un gramo y ándate a tu casa. Es una vergüenza, a mi me discriminaron, hay que decirlo gente, para que todas las personas cercanas se cuiden, porque sino este virus se disemina por todos lados y nuestro sistema de salud de General Alvarado es una vergüenza y no puede asistir a nadie. Por favor, tomen conciencia, cuídense, y esto que no le vuelva a pasar a nadie. La policía me dejo abandonada”.