EL ARGENTINO entrevistó al cura párroco de Miramar, Pablo Boldrini, que nos contó acerca del trabajo que se viene haciendo en la ciudad y reflexionó sobre el momento que nos toca vivir. “La pandemia esta totalmente politizada y eso es terrible”.
-¿Cómo se están organizando con la apertura de las iglesias del distrito?
“Estamos organizando de a cuerdo a la etapa que nos toca vivir, se nos permite que venga personalmente con un protocolo, de a dos personas, hacen sus oraciones y se van organizando. Celebramos misas de no más de 10 personas, que se deben anotaren secretaria llamando por teléfono y cuando llega el cupo se corta, es la manera que tenemos.
Ciertamente es muy pobre. Los estamos viviendo con tristeza, el hombre es un ser espiritual y para los que creemos, encontrarnos con Jesús es muy importante. Imaginate aquellas personas que lo están sufriendo, que están tristes, solas, el encuentro con Jesús te da paz. Lamentablemente, podría venir más gente sin dejar de cumplir la distancia social, el templo es muy grande, pero no podemos hacerlo de otra manera. Es una forma muy extraña”.
-¿Cómo está trabajando Caritas, a cuantas familias asiste y que es lo que más se necesita para ayudar?
“Caritas esta trabajando de una forma sistemática, no se ha frenado nunca. son pocas las personas que pueden trabajar a causa del protocolo, pero seguimos entregando el bolsón mensual a 200 familias y la noche de la caridad a 120 personas, martes, jueves y sábados, lunes y miércoles con el merendero, se le da la leche en botellones con comida. Estamos viviendo esto como un servicio esencial, vemos el dolor de la gente, la indignidad y por suerte nos lo permiten hacer. Contamos con un grupo de personas maravilloso que están trabajando y lo hacen con alegría, con felicidad, saben que no solo hay que amar a Dios, sino al prójimo como a nosotros mismos”.
-¿Cuál es la situación de los barrios más vulnerables del distrito?
“Sobre todo en las periferias existenciales, como dice el papa Francisco, hay una pobreza estructural muy marcada. Hhay muchos tipos de pobreza, creo que en esos barrios se dan todos los tipos posibles. Vivimos esto con muchas ganas, sabiendo que esa gente nos necesita y también sabemos que no podemos brindar todo lo que necesitan porque son muchas cosas, educación, trabajo par los jóvenes, es una pequeña gota lo que hacemos nosotros.
Tratamos de asistir no solo las necesidades materiales, hoy quizás nos este faltando gente a causa de la pandemia y se esta trabajando menos, pero hay una realidad de una pobreza muy instalada en las periferias de los barrios de Miramar, sobre todo en Aeroparque”.
“Hay una cabeza capitalista tan grande que a mi me asombra, la gente está más preocupada por el trabajo y no por la vida”
Párroco Pablo Boldrini
-¿Cuál crees que será la principal enseñanza que nos deje esta pandemia?
“Nos deja muchas enseñanzas. Esta pandemia en todos ha potenciado lo bueno y lo malo. Nos sometió a una gran crisis y uno cuando le sucede esto no sale igual de cuando entro, por eso hay que rescatar lo bueno para no quedarnos con lo malo, de todo lo que nos ha hecho ver, pensar, tenemos que darnos cuentas de muchas cosas. La pandemia esta totalmente politizada y eso es terrible. Hay una cabeza capitalista tan grande que a mi me asombra, la gente está más preocupada por el trabajo y no por la vida, ojo, no es que no entienda a la gente que se quede sin trabajo, es una tristeza muy grande, lo vemos en todos lados.
Esto nos hace pensar en la vida misma, que nos pasa que cuando uno esta medianamente bien, le cuesta reconocer lo bueno que le han dado, lo bueno que te dio Dios, especialmente la vida y esto sirve para valorar lo que nos dio Dios. Lo malo que hemos sido con nuestra opciones en la vida, con nuestros desafíos, es importante trabajar, pero también lo es no contagiarse, lo presentan como virus-pandemia vs. la vida y no creo que sea así, sino que tenemos que ayudarnos entre todos y cuidarnos entre todos”.
-Otamendi tendrá nuevo sacerdote desde octubre. ¿Qué nos podes contar del padre Walter?
“Walter Pereyra es el próximo párroco de Otamendi. Lo conozco mucho a él porque entramos juntos al seminario, puedo hablar de él. Es un gran sacerdote, es muy perfil bajo, una persona que nunca busca tener problemas con nadie, muy simple, una persona tranquila pero no quedada y una humildad muy grande. Tiene un lindo corazón de pastor, hoy lo importante es que tenga un buen corazón de pastor para acompañar a la gente de Otamendi y eso Walter lo tiene muy bien. Felicito a la gente de Otamendi por el pastor que Dios le ha dado y les pido que lo cuiden”.