Y un día volvieron las castraciones

En el mes de junio La Dirección Provincial de Zoonosis Urbanas mandó un nuevo comunicado a todos los Zoonosis de la provincia de Bs As autorizando las campañas de castración que fueron suspendidas al principio de la cuarentena obligatoria.

Esta era una de las excusas que hasta ahora venían poniendo los Zoonosis o Bromatología o Salud Animal para no castrar ni en sede ni en los barrios.

¿Este es un municipio apuesta a la castración para controlar la población canina y felina, por una cuestión de salubridad?

¿Por qué desde este medio de comunicación nos acercamos a entrevistar al Director de Zoonosis Municipal (Doc. David Viola), hace dos meses y no se nos concedió la posibilidad de hacerlo?

¿Qué va a pasar con todas aquellas perras que han entrado en celo estos meses?

Muchas preguntas sin respuestas. Causa mucha preocupación que el servicio haya estado suspendido casi 5 meses. El Decreto Presidencial 297/20 en su art. 6o inc. 6) incluye entre los servicios esenciales la atención veterinaria, que debe continuar prestándose.

Es decir, se considera a la sanidad animal como un servicio esencial. Si deben continuar prestándola los particulares, con mucha más razón debe hacerlo el Estado. En cumplimiento del citado Decreto resulta inadmisible y peligrosa la suspensión o privación de todo programa de control en comunidades desbordadas como las nuestras. Y esto sucedió en General Alvardo.

Cientos de perras han entrado en celo y han tenido crías, por lo general solas y en la calle. Otras tantas porque los dueños no pudieron castrarlas y no tuvieron la posibilidad de aislarlas de otros perros.

El problema de la superpoblación animal y la situación para los que están en la calle empeora. Hay más abandonos, más cachorros y más vidas para intentar salvar.

Menos animales sueltos en las calles, menos mordeduras, animales más sanos, mejor convivencia y más salud pública, la esterilización es fundamental para el manejo de la sobrepoblación y de las preocupaciones sobre control de enfermedades.

Es por esta razón que se debió implementar de forma inmediata un sistema de guardia enfocada en la castración de hembras en situación de riesgo de preñez y en la atención de todo tipo de urgencias veterinarias, con una coordinación para llevar adelante dichas actividades de acuerdo a un protocolo adecuado a las actuales circunstancias. Pero no fue así.

Esta semana se informó que el servicio de castraciones se reanudó, con un preocupante impase de muchos meses. Es necesario exigir que las campañas de castración, formen parte como corresponde, de la Salud Pública y no suspender servicios perjudicando a los más vulnerables.