Tras el alarmante brote de casos positivos por coronavirus en Mar del Plata, donde en tres días se triplicó el número de casos, el intendente Guillermo Montenegro sostuvo que no dudará en dar marcha atrás si no controla la situación epidemiológica. «Yo no voy a dudar en cuidar la salud y la vida de los marplatenses», remarcó.
Las declaraciones las dio, luego de protagonizar el acto del 9 de Julio, en la rotonda del Golf, donde compartió un breve discurso, junto al obispo Gabriel Mestre, funcionarios y miembros de la Armada.
El jefe comunal valoró el trabajo en conjunto y de los avances logrados por los marplatenses en el cuidado sanitario durante la pandemia aunque sostuvo que «está más que claro que cuando los protocolos no se han cumplido, nosotros tenemos los problemas»
«Les pido a la gente que siga siendo exigente, a todos, al vecino común, al comerciante, al personal de salud, al policía, al pescador y al que sale a caminar o correr», señaló Montenegro, que mostró su preocupación por el aumento considerable de casos en los últimos días.
Al tiempo que descartó el brote de contagios a la apertura de los cafés, «porque está más que claro que los pacientes infectados estaban internados antes de eso», el titular del ejecutivo municipal que actualmente la situación epidemiológica está focalizada en dos instituciones, que es analizada permanentemente.
«Yo vengo diciendo desde el primer día que voy a cuidar la salud y la vida de los marplatenses. Si nosotros en algún momento tenemos que cambiar lo que estamos haciendo, lo vamos a cambiar. Obviamente que va a ser una evaluación muy clara de cual va a ser la investigación epidemiológica y cómo se desenvuelven estos casos que están focalizados en una institución de salud», indicó.