Mechongue, 26 de Febrero de 2020.
A los lectores
Semanario El Argentino
Miramar / Gral. Alvarado
Motiva el envió de la presente misiva el agradecimiento hacia Uds. por la difusión y el trato cordial con que han manejado e informado a toda la comunidad de Gral. Alvarado y alrededores sobre mi designación como Magistrado.
Con sumo orgullo, como un hijo nacido y criado en la ciudad de Mehongue e integrante de este hermoso Partido, aprovecho la oportunidad para agradecer a toda la comunidad por las muestras de afecto y cariño hacia mi persona y sobre todo hacia mi familia.
El rol de los medios de comunicación es informar a la comunidad de los hechos trascendentes que ocurren en su zona de influencia, y en mi caso y sin el afán de ponerme como ejemplo, quisiera dejarles una reflexión sobre el acceso al cargo que hoy detento en la justicia de la Pcia. de Bs. As.
En el ideario popular existe la creencia de que para llegar a ser “Juez” se necesitan contactos, cierta posición social y rodearse del poder político de turno, circunstancias que no voy a negar, pero que no son la verdad revelada como nos han hecho creer.
Provengo de una familia de clase media trabajadora, con mi padre jubilado municipal y mi madre ama de casa, soy el hijo mayor de 4 hermanos y en nuestra casa, sin bien nunca nos falto nada, tampoco nos sobraba nada.
Nuestros padres, Hector y Mabel siempre nos inculcaron valores, responsabilidades y el estudio y la capacitación como nuestro horizonte para un futuro mejor, tal vez porque ellos no tuvieron la oportunidad que nos estaban dando a nosotros.
Tuve la suerte de transitar mis estudios desde el jardín de infante, primaria, secundaria (en Mechongue) y Universidad (Mar del Plata) en la “educación pública”, siempre con excelentes maestros y docentes a los que hoy les debo lo que soy como persona y profesional. Egresado de la Facultad de Derecho de la U.N.M.D.P. mientras estudiaba comencé a realizar “practicas” en el Tribunal del Trabajo Nº 3 de Mar del Plata, luego de 4 años de trabajar gratis para el estado, tuve la oportunidad de ingresar como empleado al Poder Judicial y comenzar mi carrera dentro de la Justicia.
Fui creciendo y desarrollándome dentro del tribunal hasta que decidí, cuando tuve la edad y la antigüedad necesaria para hacerlo, rendir exámenes a los fines de concursar para el cargo de Juez. Tuve la fortuna de aprobar varios exámenes en el Consejo de la Magistratura de la Pcia. de Bs. As. a los fines de esperar la oportunidad, si el Consejo así lo decidiera, de poder integrar alguna terna para luchar por un cargo.
En el año 2016 me mude a la ciudad de Dolores para desempeñarme como Auxiliar Letrado en el Tribunal del Trabajo Nº 1, y después de tantos años de esfuerzo y lucha, recibí la grata noticia de que me habían ternado junto a varios candidatos (fuimos 9 en total) para ocupar 3 vacantes en lo que sería el nuevo Tribunal del Trabajo Nº 3 de del Dpto. Judicial de San Nicolás de los Arroyos.
La Comisión de Acuerdos del Senado de la Pcia. de Bs. As. presto su conformidad, luego de una ardua entrevista, a la propuesta de la Sra. Gobernadora Maria E. Vidal y fui designado Juez, cargo al que preste juramento el pasado viernes 21/2/2020 y el cual empezaré a desarrollar el 2/3/2020.
Cuál es la intención de contarles, resumidamente, mi carrera profesional; que solo se necesita creer en uno mismo, capacitarse, amar la profesión que elegimos y nunca bajar los brazos ni claudicar a la primera decepción. Se pueden lograr los objetivos que nos propongamos con tesón y dedicación, solo se necesita tener claro el objetivo y la paciencia para lograrlo.
Cualquiera de nosotros, no importa la condición social de donde provengamos, tenemos la oportunidad de llegar a ocupar los cargos que imaginemos si estudiamos, nos capacitamos y dedicamos nuestro tiempo a ser cada día mejor en nuestras profesiones; ese es el mensaje que quiero dejarles a todos Uds. lectores de este prestigioso semanario, y sobre todo a los jóvenes de nuestro Partido; CREAN, SUEÑEN, ESTUDIEN, CAPACITENSE, LUCHEN y los sueños se harán realidad tarde o temprano.
Por último, quiero agradecer muy especialmente al Dr. Enrique M. Honores por el acompañamiento y el apoyo recibido hacia mi persona y a toda la comunidad de Mechongue. Me siento orgulloso de haber nacido y criado en los valores de una comunidad honrada, trabajadora y soñadora; solo me queda desempeñar con orgullo e hidalguía tamaña responsabilidad por la que me prepare y capacite todos estos años; “… si así no lo hiciere, Dios y la Patria me lo demanden”.
Será Justicia.
Dr. Diógenes C. D. Toraf
Juez Trib. Trab. Nº 3 San Nicolás