Llega la temporada 2020 y se renuevan las expectativas de la gente por la posibilidad de un movimiento turístico y económico que permite siempre obtener oxigeno para pasar los difíciles inviernos que se están padeciendo y donde la actividad económica cada vez es más cerrada y pequeña, dejando gente sin trabajo y sin posibilidades.
Basta todavía ver los locales comerciales sin alquilar y los comercios tradicionales que han cerrado y que provoca preocupación en la población. Miramar históricamente ha vivido del verano y no se ha podido modificar esa situación. Si ha habido esfuerzos no han resultado u obtenido logros que permitan modificar esa realidad.
Pero para esta temporada, de la que dependemos prácticamente no ha habido novedades, incorporaciones en obras, realizaciones que le permitan ver al turista algún adelanto o mejora. En la Costa todavía como señalábamos la semana anterior esta la viciesenda que no se usa y solo se corta el pasto y se hace la limpieza. Después ninguna innovación. Tampoco e. otros sectores turísticos. Todo sigue igual. Ningún cambio que le dé a los visitantes algún a sorpresa o mejora para disfrutar.
Solo podemos mencionar en el Vivero, la refacción de la casa que esta sobre la Avenida 26, que se mejore para que funcione el Museo de Ciencias Naturales.
Pero Miramar este año está exactamente igual que el año pasado. Algún esfuerzo plausible de comerciantes que han mejorado sus comercios, que han invertido y siguen apostando desde el sector privado a Miramar. Desde lo público ninguna inversión seria. Y ahora con los problemas de la planta de afluentes que según investigaciones y denuncias realizadas en redes sociales estaría inactiva y con los desechos cloacales tirándose crudos al mar.
Y el tema del agua que no se sabe todavía en qué condiciones esta para proveer durante el verano. Esperemos que la temporada 2020 pueda satisfacer las mínimas expectativas de todos los ciudadanos de General Alvarado, ya que la situación económica es agobiante y el ingreso de estos meses permitirá sortear las gravísimas dificultades de los cada vez más penosos meses del invierno que se deben padecer.